
Las asociaciones vecinales de Montencinar mantuvieron recientemente una reunión con representantes del Ayuntamiento para conocer de primera mano el estado actual del Plan de Urbanización y las actuaciones previstas por el Canal de Isabel II. Mientras que las asociaciones acudieron con una actitud constructiva y voluntad de diálogo, la postura del Ayuntamiento volvió a reflejar el mismo patrón de siempre: falta de apertura, respuestas evasivas y, a pesar de que lo ampara la ley, la escasa disposición a incorporar la participación vecinal en un proceso que los afecta directamente.
En primer lugar se aclaró que el Canal de Isabel II está ejecutando obras en Montencinar, pero para garantizar el abastecimiento en Las Suertes ante posibles averías.
También se confirmó que el Canal de Isabel II no tenía intención de intervenir en Montencinar, y que fue necesaria una presión constante por parte del Ayuntamiento para que aceptaran actuar. Esta actitud contrasta con su disposición durante la renovación de la red en Los Arroyos, donde el propio Canal se ofreció a realizar las obras al considerar técnicamente razonable sustituir toda la infraestructura de fibrocemento, incluyendo el tramo que conecta con Montencinar y su depósito.
Desde AEN hemos manifestado con claridad nuestro absoluto desacuerdo con esta interpretación. No entendemos, desde una perspectiva de servicio público, cómo el Ayuntamiento puede plegarse a los intereses del Canal y firmar un convenio que impone una carga económica a los vecinos, en lugar de exigir a la empresa pública el cumplimiento de su obligación legal de mantenimiento y conservación de las infraestructuras —lo que incluye, la renovación de redes obsoletas de fibrocemento por riesgo sanitario-
En cuanto al alcantarillado, el Ayuntamiento lo descarta de forma tajante. Reconocen que, al tratarse de suelo urbano no consolidado, estas obras corresponderían al promotor de la urbanización —es decir, a los propios vecinos—. Sin embargo, afirman que el Canal de Isabel II no puede asumirlas “por motivos legales”, lo cual no es del todo cierto, ya que de la misma manera que se va a firmar un convenio para el abastecimiento del agua, se podría firmar otro para el alcantarillado. Por lo tanto, no hay una prohibición legal que impida al Canal actuar en estos casos, sino una falta de voluntad política para explorar esa vía. Sería deseable en este caso que el Ayuntamiento lo solicitara formalmente y contar con una respuesta oficial del Canal, sea positiva o negativa como afirman.
Además, este trato desigual contrasta con otros barrios del municipio donde sí se han asumido costes y obras con fondos públicos, como las calles aledañas (y no recepcionadas por el Ayuntamiento) de la infrautilizada parcela municipal de Santa Teresa o la malograda recepción de Los Arroyos ¿Por qué Montencinar no merece el mismo compromiso?
El Ayuntamiento informó que se está redactando el borrador de los pliegos para contratar la redacción del Proyecto de Urbanización. Las asociaciones solicitaron participar en esta fase previa para evitar alegaciones y demoras posteriores, pero los Servicios Técnicos mostraron reticencias y mucha condescendia, alegando que “es un proyecto técnico" y que "los vecinos no tienen nada que opinar [de un proyecto técnico]"
Sobre la financiación, se recuerda y se insiste en que todo lo pagarán los vecinos de Montencinar, aunque aún no se conocen los costes totales. Seguramente la recaudación se hará, al igual que las obras, por fases. A petición de las asociaciones, comentaron también que se estudiarán acuerdos con entidades bancarias, aunque desde AEN tenemos pocas esperanza en que se materialicen en algo extraordinario, dado que se llegó a deslizar que los vecinos "deberían tener ya tener su hucha y sus ahorros", sin tener en cuenta las diferentes tesituras de las familias de la zona
Ante la reconocida falta de medios y recursos técnicos en el Ayuntamiento, el equipo de gobierno sigue barajando la opción de delegar la gestión del proyecto de urbanización en una empresa privada, que se encargaría de coordinar las fases de ejecución y recaudar las aportaciones vecinales. Esta fórmula se plantea en lugar de constituir una asociación administrativa de cooperación, en la que los vecinos puedan participar con voz y voto en las decisiones que les afectan directamente. Desde AEN advertimos que esta maniobra podría encarecer innecesariamente los costes de gestión y convertirse en una vía para eludir responsabilidades políticas, utilizando a la empresa como chivo expiatorio ante cualquier problema.
Respecto a las licencias urbanísticas:
Se estima que el proceso completo —redacción del proyecto, publicación, contratación y ejecución de obras— llevará entre 2 y 3 años. Mientras tanto, se ha anunciado una partida de 40.000 € para reparar los daños causados por la DANA en las calles más deterioradas.
En definitiva, la reunión ha servido para despejar algunas dudas técnicas, pero también ha confirmado una tendencia preocupante: el Ayuntamiento sigue apostando por una ejecución rápida y cerrada del proyecto, sin abrir espacios reales de participación vecinal ni asumir responsabilidades institucionales que podrían aliviar la carga económica de los vecinos. Desde AEN seguiremos exigiendo transparencia, equidad y voluntad política para que Montencinar deje de ser tratado como un ámbito de segunda. La urbanización no puede construirse ignorando a quienes la van a pagar ni obviando las alternativas legales que permitirían una gestión más justa y compartida.
El Ayuntamiento sigue denegando licencias de segregación en Montencinar a pesar de que no existen razones legales ni justificadas para ello
Durante su intervención en el juicio, el técnico redactor del Proyecto de Reparcelación despachó tal colección de perlas que los vecinos podrían hacerse un collar para pagar la urbanización
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